Profundizando en el TradingPara qué voy a seguir ahondando en el análisis técnico, para qué alucinar con ondas de Elliot ó los numeritos del amigo Fibonacci, para qué banderolas ó tendencias infieles, para que esas velas que no arden ni siendo japonesas, del Heiken Ashi o hechas con cera de oidos. Seamos realistas, ya sea forex, oro o renta variable, ya sea con CFDs o directamente comprando activos o futuros … la cotización te acariciará unas veces, otras te arañará pero si tienes suerte, (y como en los bares, no te han echado por apalancarte) volverá con las caricias después de haberte hecho sangrar.

Para qué voy a seguir ahondando en el análisis fundamental, volviéndome tarumba con el PER barato o caro, alucinando con balances inflados, escudriñando datos directamente de la web de la CNMV (ya sé que eso es pasarse), ilusionándome con rentabilidades por dividendos, con informes de producción, con facturaciones, … para qué, si al final de toda esa investigación descubrimos que el subyacente estudiado la mayor parte de las veces se comporta como le sale de la chorra …. y si sube pues sube y si baja pues baja, y después de un tiempo aprendes que no hay precio lo suficientemente barato ni empresa lo suficientemente atractiva para comprar en relación a sus previsiones, y que todo lo que comienza a subir puede parar de hacerlo de manera repentina y todo lo que toca fondo, pues puede volver a caer. En realidad todos esos datos “preparados” pueden ser una buena herramienta para asearte después de evacuar.

Y no hablemos del, a mi juicio (no oficial), el tercer tipo de análisis, el “análisis mediático” que sería la estrategia a tomar en relación a las noticias y su incidencia sobre los mercados. Muestra de ello fué un Repsol ya agónico, que habiendo sido descontadas todas las heridas infligidas por el país de la plata (que no tiene) a base de pellizcos a su YPF, era el momento ideal para decidir empacharse de gasolina. Pues bién, en ese instante, a nuestro querido amigo Brufau no se le ocurre otra cosa que airear al mundo su nuevo “plan estratégico” para reducir drásticamente los dividendos anuales y desinvertirse, provocando una estampida de papel que según los gráficos a causado tanto (o más) daño que los arañazos de la gata Kichneriana. Y así puede pasarte y a mí me pasó con cualquier Ibexero, o con cualquier chicharro del continuo … espacio-tiempo.

No me entendáis mal, no siempre tiene porque salir de culo todas las estrategias basadas en el fundamental. Casualmente gané una pasta por calcular correctamente las posibilidades de capitalización de la (a todas luces inflada) Facebook el primer día de salida al Nasdaq, en relación con su predecesor Google años atrás. Pero esto es lo que yo llamo un “grajo blanco”.

Mucha de la información que nos llega está manipulada por manos poderosas, que no dudarán en influir en los pequeños y medianos inversores para crear las olas en las cuales poder surfear. He descubierto varias veces, que en los medios de información del sector acostumbran a publicar noticias relevantes sobre una cotizada, como si fueran “frescas”, 2 semanas después de haber publicado esa misma noticia con otro titular en ese u otro periódico. Podemos imaginarnos ese “doble descuento” a quien beneficiará.

Lo dicho, después de haberlo probado todo, estoy decidido a basar toda mi estrategia de trading en mi “cuarto análisis”, el cual me está demostrando que además de ser totalmente inédito, tiene toda la fiabilidad de la que carecen las demás. Pero esta estrategia, su naturaleza, su motivación, y su efectividad, no será revelada aquí, por lo menos mientras no me vea capitaneando un yate de los que no caben en el puerto. Que seré especulador, pero no tonto.

Rafa.